Cada vez que tu boca habla, tu corazón espera el momento para expresar el gozo de la Vida, pero tu pensamiento no está en la Vida, sino en las cosas que lo envuelven. Los bienes no son malos, sólo puede ser mala la forma de conseguirlos. Piensa en tus hijos... si le quita uno lo que posee el otro, haría que tu corazón llorara. Bien elocuente es el hombre cuando enseña su tesoro, pero no es elocuente muchas veces para explicar su procedencia. Si guardas grandes tesoros en tu armario de nada sirve, pero si tu armario está vacío por alegrar a los demás serás feliz. Cuando la carencia de bienes es total, aspiras sólo a lo necesario, pero cuando eso posees pides más. Que no te invada la ambición, ella busca más de más. No busques felicidad en las cosas de la tierra. No la encontrarás. Pide al probre su experiencia de la pobresa. Pide al rico su experiencia de la riqueza; y después pregunta por los momentos felices vividos por ambos. Quizás te asombres. El mendigo, cuando encuentra sustent...