Un huevo

Llamaron a mi puerta, así, con cierta suavidad. Más tarde, con un golpe certero, me abrieron en dos mitades casi iguales, dejando libre todo lo que mi interior albergaba.
Al lado, me estaban esperando con murmullos humeantes, y me soltaron sin pedirme permiso, tan siquiera.
Y aquí estoy en plena transformación de huevo, a huevo frito.

Comentarios

  1. Hola Celia:

    Por suerte no sienten nada (supongo) porque esa transformación de huevo a huevo frito, ha de doler un idem jajaja

    Un abrazo.

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  2. jajajajaja me hizo reir la historia de este pobrecito huevo.
    Besos amiga Celia

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  3. Pobre huevo pero que rica la trasformacion. Te dejo un beso, cuidate.

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  4. El huevo en dos mitades partido no es el huevo de Colón, pero es nutricio y delicioso, me encantan los huevos fritos con su puntillita crujiente...¡Me voy a la cocina, ahora mismo, a freir un huevo por el mismo método! Jajaja

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  5. Alucinantes tus cosas.
    Siempre me sorprendes.
    Un beso.

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